Ya sea la luna llena, el calor, el cansancio acumulado, tanto mental como físicamente, en el trabajo y en la vida. Me dispongo a escribir estas líneas, lo mejor que pueda, hablar de sentimientos nunca es fácil y menos explicarlos.
Este sábado por la tarde conversaba (por decir algo, pues los dos estábamos reventados, y eran más balbuceos que otra cosa) con un amigo y antiguo compañero de la “Universitas”. No recuerdo cómo salió el tema, supongo que necesitaba desahogarme de alguna forma y me dio por intentar explicar, que siento como si la “naturaleza”/”vida” no me diese lo que merezco.
Como me explico al igual que las piedras y, con el cerebro “torrao” por el sol, mi amigo no lograba entender qué narices le intentaba contar, saqué a colación la palabra Karma.
Podemos decir que el Karma sería la ley cósmica de retribución, o de causa y efecto (Gracias Wikipedia).
Le dije básicamente que yo me consideraba una persona que hacía las cosas correctas, pero no porque la sociedad diga que debo hacerlas, si no porque realmente soy así. Vamos a ver, no soy perfecto seguro que algo hago mal, pero dudo que sea dándome cuenta de ello y por joder. La conclusión que le dije que sacaba es que el Karma apesta, no funciona, no soy feliz. No obstante ahora me doy cuenta que en mi interior no pienso así, de hecho me culpo a mi mismo y me planteo si verdaderamente estoy haciendo las cosas bien.
Esto tampoco lo puedo evitar, es una de las putadas de ser tímido/consciente, le das vueltas a la cabeza hasta que te revienta, va conmigo. Pese a que conocidos te digan “que grande eres”, “¿Qué haría sin ti?”,”joder si eres un tío majo”, “cuando te pones eres el más divertido del gallinero” y toda clase de elogios, no paras de comerte el tarro ¿He hecho/dicho lo correcto?. Es más, ¿Qué coño es lo correcto?.
Una vez terminado el desvarío, me encuentro vacío, tengo la sensación de que me falta algo, que me pierdo algo de este mundo, que no todo es trabajar para tener 15 días libres al año en los que poco disfrutas. Pero no se darle nombre a ese “algo” que necesito, que me hará feliz.
Creo que es imposible darle nombre. Parece ser que el ser humano sólo es feliz cuando tiene un objetivo que alcanzar. Hasta que terminas los estudios no te suele asaltar la duda, claro has tenido un único objetivo durante más de veinte años. Aprobar. Pero después consigues un trabajo y qué queda… morir.
Posteriormente a primera hora del lunes me dispuse a leer nuevamente www.elsentidodelavida.net, y pude comprobar que hay más gente con las mismas “inquietudes”.
Por tanto, y como me considero un ignorante, llamé a San Google y escribí “el sentido de la vida + filósofos”. Joder alguien tiene que haber, a lo largo de la historia, que le haya intentado dar una explicación. Así fue como leí “El mito de Sísifo” de Albert Camus. Del cual prefiero que cada uno lo lea y saque sus propias conclusiones.
¿La mía?
“Empuja tu roca hasta lo alto de la montaña, no te queda otra, se feliz pensando que lo has hecho a tu manera, y no te preocupes por tu destino, ya lo conoces. Como dice Camus: el esfuerzo mismo basta para llenar el corazón de un hombre”.
Aunque siempre queda la duda… ¿Será verdad?.
2 Comments to “Karma”
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¿Basta el esfuerzo?
No lo creo… ya pasó el tiempo en que la mera lucha era más satisfactoria que el premio. Ya pasó el tiempo de morir en cada esfuerzo para no obtener nada…
He de reconocer que, cuando luchas a muerte por algo, cuando te dejas la piel y el alma, y ves un resultado, te invade una satisfacción insuperable, pero chocar incesantemente contra un muro de derrota es algo insufrible.
Por cierto, con el color de fondo de las textbox no se lee un carajo al comentar, y en el botón de comentar pone “invia commento”