El miércoles 30 de Julio, desde las 00:00 zulú, no consigo pegar ojo. Dentro de 5 horas tengo que estar cogiendo un taxi camino del aeropuerto. Allí hemos quedado “Grego”, “Andresín”, “Alex”, “Berto”, “Jorge”, “Carlos” y yo (”Mike”), para comenzar nuestra andadura al Wacken Open Air 2008.

Sobre las 5:15 am y temblando como un flan, consigo llegar hasta la estación de Atocha, donde, junto a dos “wackeneros” más, cogemos un Taxi hacia la famosa T4 de Barajas. Primera sorpresa, “Andresín” ha olvidado el Vodka de “Grego” en casa. La muerte es un castigo leve para tal afrenta.

Llegamos a Barajas, nos unimos a los 4 integrantes que allí nos esperan y los 7 siete jinetes del Wackenalipsis facturan y se preparan para unas horas de vuelo hasta Barcelona.

Sin complicaciones en el trayecto, un par de cabezadas después divisamos Barcelona por la ventanilla del avión, primera escala completada, Hamburgo allá vamos.

La espera en el aeropuerto del Prat se hace insoportable, compramos alcohol barato, queremos llegar a Hamburgo, ¡Queremos llegar a Wacken!

Aeropuerto Prat

Despegamos por fin hacia Hamburgo, es fácil distinguir qué avión nos toca, tan sólo hay que seguir la marea negra de cuernos metaleros. Para los que no hayan viajado en Air Berlín… ¡¡Peazo uniforme tienen las azafatas alemanas!! , boina roja caída de medio lado, guantes de cuero rojo, faldita y chaqueta azul… por supuesto encima de un cuerpo de escándalo.

Llegamos a Hamburgo, allí nos espera el señor “Divertis” con el autobús ya preparado para desplazarnos al pueblo de Wacken y poder empezar la fiesta. A parte de los viajeros les han dejado las maletas en Barcelona, les dicen que por lo menos no se las han perdido, pero que se las darán al día siguiente. Gracias a las ofrendas realizadas a Satán en el Mitchels Bar en Madrid, a base de roja sangría, a nosotros 7 no nos pierden nada.

Después de hora y media en la mierda de autobús, con los nervios por las nubes, rajando con los compañeros de viaje, peleandonos con las cortinillas para que no nos diese el sol llegamos a Wacken. Bajamos a empujones del autobús, con mi mano izquierda aparto al de delante, mientras, con la derecha aprovecho y le toco el culo a una jamelga, “apartarsus” que hemos llegado.

Serán como las seis y media de la tarde, y a cinco de nosotros nos toca ir al “checking VIP” para poder entrar al backstage y hacernos fotos con los cantantes. Partimos hacia allí con todo a cuestas, y andamos, andamos, andamos… unos cuantos pulmones después llegamos al checking q estaba a tomar por culo. Sacamos nuestros pases backstage (Gracias a Jorge) y… ¡No sabemos por ande se entraaaaa! Tan solo q nos queda a tomar por culo. Nos sentamos a descansar y recuperar fuerzas bebiendo algo de… ¡Agua con gas! puta mierda…

Tenemos que partir antes de que oscurezca. Miro a la hilera de coches con unos ojos de envidia vibrante, y entonces me fijo en una “fragoneta”, en la cual se apoya un señor de la edad de mi padre y me digo a mi mismo… me tengo que arriesgar, no cargo de nuevo con las bolsas camino abajo. Tras una breve conversación resultó que el hombre hablaba inglés, estaba esperando a su hija para llevarla al backstage (suerte la nuestra) y accedió muy amablemente a llevarnos a dos de nosotros y a todas las mochilas hasta la entrada. ¡¡¡Tresssssssssssss puntos colega!!!. Por cierto, su hija no estaba mal del todo :D.

Entramos al recinto y a eso de las ocho de la noche nos pusimos a montar la tienda, bendito verano que no oscurece hasta las diez. Una hora después terminamos de montar la tienda, he de decir que no tenía mucha confianza en que lo lográsemos, y los primeros minutos cundió el desánimo pues ninguno teníamos ni guarra de hacerlo. No obstante nos quedó muy bien.

Y a partir de aquí el resto del tiempo lo invertimos en conocer el recinto, encontrarnos con los dos compañeros que no tenían acceso al backstage, beber algo de alcohol e irnos rendidos a dormir, pensando que hasta las diez de la mañana, nada ni nadie nos despertaría…

Soy lector habitual de “el sentido de la vida”. Hace no mucho el autor hablaba por segunda vez de los sueños lúcidos. Que, resumiendo, viene a ser vivir un sueño como si fuese la realidad.

Por mi experiencia puedo decir que sin saber de su existencia, tengo la casi certeza (por eso de que en esta vida no se puede estar seguro de nada), de haber vivido uno.

El sueño la verdad es que era bastante personal, tan sólo diré que en él le daba la mano a una persona, y puedo prometer y prometo que la sensación de coger su mano fue tan real como si lo hubiese hecho de verdad. Sentí el tacto suave de la piel en un principio para posteriormente notar una pequeña presión al estrecharla (y no me estaba tocando la cola degenerados). Realmente increibleble. Pero…

¿Realmente los sueños lúcidos son una gran idea? ¿Y si te encuentras dentro de una pesadilla muy chunga y la vives/sientes como real?. Si tienes la suerte de no sufrir un ataque al corazón, te cagas en la lucidez y su madre.

Bueno os dejo un enlace a la web donde por primera vez leí algo sobre esto. Aunque no lee mi blog ni el tato :P.

El sentido de la vida

“lavidamecastiga.com” comenzó como broma entre colegas de curro y terminó siendo este blog. ¿De qué trata? Ni yo mismo lo sé, intentaré contar mis vivencias, tan bien/mal como pueda. ¿Será en clave de humor? ¿Habrá drogas y rock&roll virtual?. Pues ni idea.

Básicamente con esto pretendo, al leerlo meses/años después, conocerme a mi mismo mejor que ahora. ¿La vida me castiga? Parece que sí, pero quien sabe, estoy empezando…

    
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